“Después de Watergate el periodismo cambió para siempre. Lo que lo cambió fue la presunción -ahora compartida por la mayoría de los periodistas- de que todos los políticos y miembros del gobierno miente instintivamente cuando son interpelados con relación a hechos embarazosos. Antes, para empezar una investigación periodística decíamos: “sigue la pista de la mujer” o “sigue el dinero”. Desde Watergate decimos: “sigue las mentiras”.”
Ben Bradlee, director del Washington Post durante el Watergate.
(Leído en Paper Papers).