El axioma ecologista de que todo lo natural es bueno y por tanto si lo manipulamos se abrirán las puertas del Averno y el cocó nos llevará me parece una paletada, pero no se puede negar que esta campaña de Greenpeace contra los transgénicos tiene su punto.
ACTUALIZACIÓN: Se puede considerar incluso que la campaña es contradictoria, puesto que las hortalizas adquieren forma de animales. Si tuvieran forma de bomba nuclear hubieran matado dos pájaros de un tiro. Un momento… ¿matar pájaros?, ¿de un tiro? Mierda, creo que me he equivocado de expresión.
