Hablar de Christina Rosenvinge y Scott Walker con Cristian Campos me ha recordado que a Walker lo descubrí a través de Divine Comedy, un grupo que nunca ha alcanzado el reconocimiento que le corresponde por su calidad. Reconocimiento comercial se entiende. Todo hay que decirlo, derrochando ese baritonismo ilustrado, esos arreglos tan dandis y esa decadencia 100% británica no creo que Neil Hannon tenga la menor intención de querer seducir a las masas.